El malestar crece mientras el Estado del Bienestar decrece

Carlos Berzosa
 
Los datos de las elecciones que se han celebrado en Estados Unidos y en Europa, así como los referéndum del Reino Unido e Italia, y lo que anuncian los sondeos de las que se van a celebrar, ponen de manifiesto un hecho evidente: el malestar de gran parte de la ciudadanía con las políticas económicas llevadas a cabo y las tendencias que se están dando. Todo esto no deja de ser llamativo cuando los vendedores de prosperidad habían anunciado que se iba a asistir a una mejora del bienestar material, con la liberalización de los mercados y la privatización; en la Unión Europea, a su vez, con el Mercado Único y la implantación del euro.

En definitiva, el malestar que tiene causas políticas, además de económicas, es consecuencia, entre otras cosas de unas medidas que atacan la regulación de los mercados, las políticas fiscales progresivas, y los gastos sociales. Los vendedores de prosperidad ofrecen productos obsoletos, puestos en cuestión por la historia y la teoría keynesiana, kaleckiana e institucionalista. Las ventajas de lo que ofrecen no parece que lo acepte gran parte de la ciudadanía. Eso debería conducir a reflexionar ante unos hechos que no se comportan como dicen muchos supuestos de la teoría convencional. La recuperación del Estado del bienestar es una necesidad para que no se conduzca a las sociedades a una desarticulación cuyos efectos pueden ser catastróficos.

>> Seguir leyendo en www.attac.es